
Oaxaca Entintado
Después de algunos años de mantener mis trazos de Oaxaca en la intimidad —un veto personal nacido de la necesidad de proteger mi obra tras ser utilizada sin mi consentimiento—, el Inktober 2025 se convirtió en el escenario de mi reencuentro.
Esta serie de dibujos en blanco y negro es una carta de amor y una promesa cumplida a mi pueblo: nunca dejé de dibujarlos. Durante todo el mes de octubre, me entregué al reto de crear una obra diaria para mostrar que mi arte seguía latiendo en silencio, esperando el momento justo para volver a ser público.
Estas piezas son el resultado de esa reconciliación; son trazos que nacen del perdón y del orgullo profundo por nuestras tradiciones. Aquí estoy de nuevo, compartiendo mi visión de Oaxaca con el respeto y el cariño que nuestra tierra merece.














