
Danzas
Esta serie nació de un desafío personal: romper con lo establecido en mi propio arte y aventurarme a explorar el folklore de todo México. Bajo el régimen del Inktober 2017, me impuse la meta de dibujar una danza distinta cada día, marcando así mi transición de las raíces oaxaqueñas hacia la riqueza nacional.
No busco la perfección en estos trazos, sino la honestidad del momento. Muchas de estas piezas fueron creadas tras arduas jornadas de trabajo; aún recuerdo abocetar en el transporte público, visualizando la danza que pintaría al llegar a casa por la noche.
Les tengo un cariño inmenso porque representan un reto cumplido y la oportunidad de mostrarles danzas que, tal vez, muchos no conocían. Es mi tributo a la diversidad de nuestra tierra, nacido del esfuerzo diario y la pasión por el folklore.














